Captura1En diciembre de 1962 llegó a realizar una práctica en Topografía, justo cuando se daba inicio a la construcción de la Planta Santa Adela. Venía por 15 días y terminó quedándose 48 años. Estas dos líneas resumen muy brevemente la vida de Rafael Emperanza en SMAPA, de la cual además fue director por 22 años (1985-2007), y al cual ayer se le realizó un reconocimiento por parte de la alcaldesa Cathy Barriga, el municipio, y la sanitaria.

Rafael Emperanza se reencontró con viejos amigos y colaboradores, en un desayuno en nuestro edificio corporativo, donde el actual director (s) Gonzalo Torres, destacó “el gran legado que nos ha dejado al ser director de SMAPA por 22 años; es un gran sacrificio como funcionario público y ver cómo se ha logrado proyectar esta sanitaria”, gracias al trabajo realizado durante más de dos décadas.Captura3

El ex director recordó como si fuera ayer, que tras cumplir con su práctica como topógrafo, se le hizo un contrato “a contar del 1 de enero de 1963, como capataz de patio de Santa Adela”. Desde entonces, no abandonó SMAPA durante 48 años. “Levantamos calle a calle, instalamos el alcantarillado, y los fines de semana leíamos medidores, porque en esos tiempos no habían lectores”, contó Emperanza. Y agregó que existía “un compromiso de toda la gente, y siempre valoré el espíritu de cada funcionario”. Destacando luego que “todos los funcionarios de SMAPA tienen la camiseta bien puesta. No se separa de la piel”.

Luego vino el momento de los recuerdos para quienes trabajaron estrechamente con Rafael Emperanza, como su secretaria por más de dos décadas, Lucy Reyes, quien dijo que “fue un excelente jefe. Creo que me eduqué con él”. Lorenzo Toro, encargado del pool de vehículos municipales, contó por ejemplo “de los partidos que jugamos muchas veces en el estadio municipal”. Y su ex colaborador -retirado también de SMAPA como jefe de finanzas- Germán Millar, quien se acordó que “los sábados tomábamos desayuno y veíamos lo que había pasado durante la semana. Todo era muy familia”.

Captura2Culminado el desayuno, Gonzalo Torres le dijo que por mandato de la alcaldesa Cathy Barriga, la sala de reuniones del tercer piso, pasaba ahora a llamarse “Rafael Emperanza”, lo que provocó la emoción del querido y recordado ex director de SMAPA.