Larga noche del lunes 26 al martes 27, tuvo Patricio Bascuñán producto del alcantarillado que pasa por Avenida de La Victoria frente a su casa (esquina con Blanco Encalada), que se rebalsó y provocó trastornos, además de él, a los vecinos del sector.

Pero como dijo en la mañana del martes 27 y mientras el ruido de la máquina percutora dominaba el ambiente, esta vez “vale la pena porque va a quedar resuelto definitivamente el problema”.

Sucede, como explicó Patricio que vive en el sector desde fines de los 60, “el camión jet venía casi todos los días; sacaba el agua y ahora a las horas volvíamos a tener el problema que el alcantarillado se rebalsaba”. Y hace hincapié que esta situación “viene como de hace siete años”.

Y agradece, mientras el director (s) de SMAPA Gonzalo Torres, y en representación de la Alcaldesa Cathy Barriga, supervisa in situ los trabajos de cambio del alcantarillado, que ahora todo quedará resuelto.

Algo parecido opina don Honorio, vecino de Blanco Encalada, al relatar que “como yo tengo vehículo, desviaba el agua que corría y se formaba una poza. Entonces los vecinos reclamaban porque cuando pasaban los autos, mojaban todos”.

Ambos personajes, antes de volver a sus casas y mientras suena el repiqueteo de la máquina percutora rompiendo el pavimento –que luego fue restablecido- afirman que “lo bueno es que ya no tendremos problemas con las aguas servidas, como veníamos sufriendo estos últimos siete años”.